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Hoy, 04 de Diciembre, junto con la Iglesia Universal, celebramos la fiesta de SAN JUAN DAMASCENO, que naciera para el cielo en un día como hoy del año 749 en la localidad de San Saba, cerca de Jerusalén. Oriundo de Damasco, en Siria, en el año 675, fue monje en la "laura" de San Saba en Jerusalén. Es el último de los padres griegos y el primero de los cristianos aristotélicos. En 1890 el Papa León XIII le declaró Doctor de la iglesia y patrono de los estudiantes de teología que vienen de oriente. Unidos, pues, a cuantos profundizan con el estudio la fe cristiana, brindemos nuestro vivo aplauso a San Juan Damasceno
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QUERIDO SAN JUAN DAMASCENO: Recordar tu vida es recordar el nombre con el que te conocían tus contemporáneos: "boca de oro", por tus excepcionales obras literarias. Hijo de un ministro de finanzas, en el seno de una familia árabo-cristiana, tu esperabas ocupar una posición semejante. Pero la persecución que se tuvo en Siria en el siglo VII en contra de los cristianos forzó a ti y tu familia a salir del país. Vas a Jerusalén en donde inicias una vida completamente nueva. Junto con uno de tus hermanos te retiras al monasterio de Mar Sabá, en las cercanías de Jerusalén. El patriarca de esta ciudad, conocedor de tu gran cultura y profundidad religiosa te ordenó sacerdote y con frecuencia solicitaba tus consejos lo mismo que otros obispos de la región. Llegas, así, a ser una de las personas más influyentes de la Iglesia de la época. Con el pasar de los años te dedicas especialmente a la actividad de escritor y poeta. Eres autor del primer compendio de teología y de numerosos himnos litúrgicos. Predicas con gran éxito en la Basílica del Santo Sepulcro y defiendes, junto con el patriarca de Constantinopla y el Papa Gregorio II, el culto a las imágenes, en contra de León III Isáurico, emperador de oriente, quien condenó el culto a la cruz y a las sagradas imágenes como idolátrico. (1) Esta defensa sin embargo te costó la excomunión en el concilio iconoclasta convocado por León III, pero años más tarde el concilio de Nicea, reconoció tu posición y proclamó tu santidad y ciencia. Mueres casi centenario.
San Juan Damasceno, hoy en el día de tu fiesta, te agradecemos por todo lo que hiciste, de manera especial por tus poesías y música sagrada que tu compusiste, que, por suerte, muchas han llegado hasta nuestros días.
P. Javier San Martín SJ
(1) "Lo que es un escrito para los letrados, decías, es una imagen para los analfabetos". "No es la cosa visible a la que nosotros veneramos, sino a lo que ésta representa". "El honor que se atribuye a la imagen, se trasmite a lo que ella representa". "La adoración es solo a Dios. A los santos damos veneración".
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